Hace un par de semanas tuve la ocasión de participar en un foro de directivos de recursos humanos. En él tuve la ocasión de realizar una simulación en la que los participantes, agrupados en equipos, asumían el papel del equipo directivo de una empresa. Los accionistas querían que la empresa duplicara sus ventas y mantuviera el margen (EBITDA) en un plazo de tres años. Para ello, debían tomar decisiones estratégicas sobre la oferta de productos, el nivel de precios, los canales de distribución y las operaciones. Sus decisiones tendrían impacto en algunas métricas internas (productividad, compromiso de los empleados) y externas (satisfacción del cliente), y, por supuesto, en las ventas y el EBITDA.
Lo curioso del experimento es que todos los equipos tomaron decisiones que contribuían a alcanzar el objetivo señalado, ventas y EBITDA, aún cuando muchas de estas decisiones tenían un impacto negativo en la productividad y el compromiso de los empleados. Es más, todos los equipos lograron duplicar las ventas y casi mantener el margén, con un alto nivel de satisfacción del cliente externo pero con importantes impactos negativos en los indicadores internos.
¿Cuál es la conclusión? En mi opinión, la primera conclusión es que competir en un escenario como el actual requiere tomar decisiones que, en muchas ocasiones, pueden ser mal entendidas o pueden tener impactos negativos en nuestros equipos. Pero no hay alternativa ya que, como decía algún participante, de no hacerlo, más pronto o más tarde, la empresa hubiera tenido grandes problemas.
La segunda conclusión es que cuando estamos en una posición distinta de la de recursos humanos tomamos las mismas decisiones que otros directivos tomarían, sin preocuparnos su impacto interno. Por ello, deberíamos ser más comprensivos con las decisiones estratégicas que se toman en las empresas porque nosotros "hubieranmos hecho lo mismo".
La tercera conclusión tiene que ver con "ser parte del negocio". Si somos parte del negocio, ya sea porque participamos activamente en la toma decisiones estratégicas o porque entendemos claramente las claves de funcionamiento del mismo, la situación del entorno competitivo en el que se mueve y los retos a los que se enfrenta, seremos capaces de anticipar las decisiones a tomar y estaremos en mejores condiciones para proponer e implantar iniciativas que mitiguen su impacto en las personas y equipos de nuestra empresa. De ahí que aunque sea un tema recurrente tengamos que seguir pidiendo que debemos reforzar nuestro conocimiento del negocio porque ello nos permitirá convertirnos en mejores profesionales de recursos humanos.
Para finalizar, le pido a Jorge Cagigas, que moderaba el foro que añada, matice o complete lo que crea oportuno respecto a esta esclarecedora experiencia.
3 comentarios:
Nacho, el primer lugar totalmente de acuerdo con la necesidad de que RRHH domine el negocio para poder aportar de forma estratégica a la compañía.
Pero quería hacer un matiz a la reflexión sobre la toma de decisiones difíciles.
Está claro que hoy en día el margen de maniobra de muchas organizaciones es muy pequeño para poder sobrevivir, por ello es normal que las decisiones que se han de tomar las comparta casi cualquier persona que haga el ejercicio de reflexionar sobre ello.
La diferencia creo que debe estar en cómo se toman, en como se comunican, en cómo se cuida a la gente que se queda y cómo se trata a la gente que se va.
En definitiva la diferencia está en si las personas importan o sólo lo hacen los resultados, está en si es imprescindible prescindir de 1000 profesionales para garantizar la viabilidad de la compañía o si se hace un ERE para pasar de ganar 8.000 millones de euros a 9.000.
La tormenta es igual para todos, navegar por ella no es fácil, el rumbo para salir es casi obligado, pero la diferencia está en los valores y en el estilo con el que se gobierna el buque.
Como dirían en algunos ámbitos"por alusiones". La verdad es que el ejercicio que condujo fenomenalmente Nacho y que describe en su post fue así. Las conclusiones a las que llega Nacho también las suscribo, si bien me gustaría realizar alguna matización. Sucede que muchas veces las decisiones se toman sin involucrar desde el principio al rsponsable de RH y cuando le llegan éstas tienen que poner el "contrapunto" humanista que nadie puso antes. Por otro lado no es lo mismo asumir las decisiones tomadas por otro para ejecutarlas que ser parte de la decisión, nos ocurre en todos los ámbitos de nuestra vida diariamente.
Por cierto, en el último estudio de la EAPM y BCG recién publicado, podéis descargarlo en la web de Fundipe (www.fundipe.es)vuelve a aparecer como uno de los gaps mayores entre lo que piensa los directivos de negocio y de RH el que RH sea un partner estratégico..........Sin comentarios
Nuevamente estamos ante el eterno dilema ¿es RRHH de verdad un socio estratégico? Es un pez que se muerde la cola: si no le ven así, no estará en el Comité de Dirección y si no está en el Comité de Dirección, difícilmetne será un socio estratégico. ¿Por dónde romper el círculo? Para mí está claro. por nosotros. La prueba de que podemos es el ejercicio que explica Nacho, si tenemos la oportunidad, sabemos estar a la altura. Conclusión: tenemos que hacer un sobre-esfuerzo para que nos den la oportunidad
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